Tutorandos

Los niños de mi tutoría se están revolucionando. Se está incubando algo. Uno de los ACIS (alumno con adaptación significativa (nivel de 3º de primaria)) es muy agresivo porque no se entera de nada y siempre piensa que se están metiendo con él. En realidad nadie le hace caso. El otro día le tiró un portaminas a la cara a otro y le clavó la punta en la piel, que ya es difícil.

La víctima del portaminas está chalado y es un antisocial. Es el que tiró la mochila por el hueco de la escalera. Le pegó a otro, se metió a separar a dos que se estaban pegando, y ya que estaba pues también repartió. Llenó de polvo de tiza una de las clases-montacargas que son súper pequeñas... la lista no es infinita pero se parece.

Luego tenemos un viejo conocido: Cachocarne. Se estaba portando de manera ejemplar y a pesar de su naturaleza psicópata no parecía haber problemas pero en las últimas dos semanas la está liando parda; se debe haber dejado la medicina. Añadamos a esto su racismo/nazismo que ha importado desde su casa. El lunes me intentó colar un resguardo de las faltas (que deben devolver firmado por los padres) firmado por él. Un profesor de guardia me advirtió que lo había visto firmándolo. Cachocarne primero lo negó, luego dijo que eso no era importante y demás sandeces para que no le pusiera el último parte de incidencias que lo mandaría a casita una temporada. No se lo he puesto porque lo voy a utilizar para presionarle y que se comporte bien. Sí, estaréis pensando que no voy a solucionar nada y que sólo aplazo lo inevitable. También lo pienso. Pero creo que así, al menos, tendremos una semana y media de buen comportamiento. Y luego habrá que ponerle un parte y a casa.

3 comentarios:

amelche dijo...

Madre mía... Luego dicen que los pueblos pequeños son idílicos para dar clase... :-)

Yolanda dijo...

Nosotros tuvimos hace unos días un problema con algunos de 6º por una bronca entre ellos, golpes e insultos incluidos. Al final resultó que todo se reducía a problemas de novietes abandonados o que habían buscado otra pareja, pero claro, para ellos eso es un mundo. Así nos explicamos a lo que pueden llegar algunos adultos en situaciones similares.
Esta semana los míos han estado muy raritos. Les noto tristes, desanimados, no sé qué les pasa. Les di un control con notas bastante bajas y ocho, nada menos, se echaron a llorar. Aquello parecía una historia digna de Sautier Casaseca. Y estamo en febrer, qué será en mayo, cuando la primavera y las hormonas empiecen a hacer de las suyas...
Un saludo.

Garin P. dijo...

@Amelche: No, si no está mal pero al haber sólo un instituto, pues todo dios pasa por aquí: los estudiosos, los normales, los que no quieren hacer nada, los psicópatas...

@Yolanda: También he notado esos bajones generalizados en los chavales alguna vez. No sé a qué se podría deber. Vaya papelón con ocho llorando en clase. En mayo... en mayo quedará muy poco para acabar el curso. Jejejeje.

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