Hex

Acto I
Escena 1
p. garin y sus alumnos de 1º de la ESO están en clase (aula 202). p. garin consigue con esfuerzo algo parecido al silencio para poder hablar.
p. garin: Como veo que sois pocos hoy, por ser la última clase de matemáticas hasta la vuelta de vacaciones vamos a jugar a un juego.
alumnos (Claman): ¡Siiiiiiií!
p. garin: No es necesario gritar. El juego no lo tengo aquí; tengo que ir a la sala de profesores a por él.
alumnos: ¿Y qué juego es? ¿Es ajedrez? ¿Son las damas? ¿Cuál es? ¿Cuál es?
p. garin: Se llama HEX.
alumno 1: ¿Ex- como en ex-marido?
p. garin: No, con H.
alumno 2: Pos eso, como en hexmarido.
p. garin: ... (silencio) ... Bueno, voy a ir a por el material. Portáos bien o me arrepentiré y multiplicaremos números decimales.
alumnos: ¡Siiií!

Escena 2
Aula 202. Se abre la puerta y aparece entropía con el libro de mates.
entropía: Estoy con la profe de refuerzo, dime qué ejercicios vais a hacer hoy para que los haga con ella.
p. garin: (mira a los alumnos, que están callados esperando a que p. garin decida si le dice que hoy toca juego o le manda ejercicios sólo a ella) Eh, página 101, el 12, 13 y 14.
entropía: Vale, adiós.(Sale entropía dejando la puerta abierta. Sale p. garin dejando la puerta cerrada.)

Escena 3
Sala de profesores. p. garin fotocopia unos tableros de HEX en tamaño A3. El tablero es el que se muestra en la Fig. 1 (clic para descargar). La fotocopiadora se atasca cinco veces para hacer seis fotocopias. Coge unas 200 fichas de parchís de colores. Sale de la sala de profesores. Vuelve a la sala de profesores a por el Tamagotchi. Sale de la sala de profesores.
Fig 1.

Escena 4
p. garin entra en el aula 202 con el material en brazos. Los alumnos se emocionan (literalmente).
p. garin: Es un juego de mesa que se juega por parejas. Cada jugador recibe algunas fichas de un color; no hay un número exacto.
alumno 3: ¿Las parejas pueden ser de 4 o sólo de 2 personas?
p. garin: ¡No existen las parejas de 4! ¿Puedes subir ese brazo hacia abajo?
alumno 3: (Confuso) No.... no puedo.... no ...
p. garin: Bien, tras esta aclaración, las reglas son éstas.
Flipo con lo que leo en los periódicos:

Alemania condiciona su apoyo al plan de Grecia a que el FMI participe

Después de la que ha liado el FMI allí donde ha metido la zarpa me parece increible esta propuesta. Más recortes sociales y empresas privadas llevándoselo todo crudo.

¿Has leído La doctrina del shock, de Naomi Klein?

Hay un video-documental [7:15 min]

Luz al final del tunel

Se acerca el fin del trimestre y yo tengo esta tarde la evaluación de mi grupo. En la segunda evaluación siempre bajan un poco las notas pero tengo la sensación de que van a mejorar un poco. Por lo menos algunos de ellos. Hacerlo peor ya sería difícil.

Hace un mes o más salió la lista provisional de los traslados. Se me olvidó comentarlo pero, como era de esperar, no tengo destino. Lo normal sería que en la lista definitiva tampoco lo tuviera y que pudiera repetir el curso que viene en el instituto.

Ah sí, Cachocarne ha sido expedientado y expulsado. Hice la cuenta y tiene 12 partes graves.

Cubo soma

Rebuscando por el departamento vi que había unas piezas cúbicas de madera y me acordé del cubo Soma. El cubo soma es un puzzle inventado por Piet Hein en 1936 que consiste en siete piezas de madera, formadas por cubos, que juntas pueden formar un cubo más grande. Para ser más concreto las piezas reciben el nombre de policubos. Hay seis 4-policubos y un 3-policubo. Las piezas tienen este aspecto.

Pues pensé que había algunos cubos Soma para jugar con ellos pero las piezas estaban despegadas y ni siquiera eran las del cubo. En otro armario encontré una caja con cientos de cubos pequeños de madera. Me cogí unos cuantos y durante dos semanas, en los huecos y con Super-Glue 3, me entretuve montando las piezas necesarias. Ya he hecho cinco cubos Soma y buscando información sobre el juego resulta que se puede hacer multitud de piezas como si fuera un Tangram pero tridimensional (lo que lo hace más difícil, en mi opinión).

He preparado un documento con la introducción al cubo soma y algunas figuras que he encontrado por la red. Aquí está:

Las prácticas

Según me cuentan mis compañeras que están en prácticas durante este curso, el inspector se lo ha tomado en serio y cuando venga a visitarlas (esta semana, parece ser) va a pedirles un montón de información. El inspector le ha pasado a la directora un cuestionario con ítems que se deben cumplir: si hay carteles de la asignatura en el aula, si las sillas están bien dispuestas y tonterías de ese tipo. Seis folios de ítems.

Además deben tener lista una programación de aula. Es decir, qué y cómo trabajan en clase. Esto en cierto modo es normal pero no se reduce sólo a apuntar los deberes y poco más. Se trata de ver si la realidad coincide con la realidad y autoevaluarse etc... todo eso que contábamos en la defensa de la programación en las opos pero elevado a la enésima potencia.

Como si viniendo un día a ver cómo lo hacen, y tras años de trabajar como interinas, no sepan cómo dar clase. Y qué desperdicio de papel.

Efectos de la huelga (un año después)

Ayer, después de una clase cualquiera, se me acerca el secretario diciéndome que tengo que firmar una cosa. Raro. Resulta ser una notificación de que el 28 de abril del año pasado hice huelga y que me van a descontar lo que proceda de la nómina. Ya me extrañaba. Desde entonces no me habían retenido nada.

Trabajo en grupo

Una compañera está estudiando un máster de éstos que hay ahora de postgrado sobre técnicas aplicables al aula. En concreto está tratando formas de aprendizaje cooperativo (y competitivo).

Mi grupo de la tutoría es como un bicho salvaje y entrópico pero trabajando en grupo funcionan bien. Y eso que es difícil que interaccionen adecuadamente entre ellos. Están todo el rato diciéndose cosas, lanzándose gomitas y bolis y alguna vez hasta han intentado pegarse. Pero, a la vez, si intentas presionar a uno de ellos se defienden entre ellos y se tapan unos a otros las malas acciones. Es una especie de sentimiento de grupo muy raro. Sólo ellos pueden meterse con ellos.

El caso es que le pedí algo de material para ver si lo puedo poner en práctica. Si no en ese grupo, quizás sí en otro, como el 4º de la ESO. En este nivel trabajan pero están demasiado encorsetados los contenidos y si alguna vez me desvío del libro recelan.

Aún así, me parece una tarea difícil porque la idea es que los alumnos sean más autónomos y ellos dirijan su aprendizaje. En Matemáticas es difícil porque quedarse bloqueado sin entender nada es la tónica diaria y ellos no saben (todavía) leer el libro y entender la explicación que allí pone.

Dentro de poco comento alguna de las técnicas de cooperación.

Tutorandos

Los niños de mi tutoría se están revolucionando. Se está incubando algo. Uno de los ACIS (alumno con adaptación significativa (nivel de 3º de primaria)) es muy agresivo porque no se entera de nada y siempre piensa que se están metiendo con él. En realidad nadie le hace caso. El otro día le tiró un portaminas a la cara a otro y le clavó la punta en la piel, que ya es difícil.

La víctima del portaminas está chalado y es un antisocial. Es el que tiró la mochila por el hueco de la escalera. Le pegó a otro, se metió a separar a dos que se estaban pegando, y ya que estaba pues también repartió. Llenó de polvo de tiza una de las clases-montacargas que son súper pequeñas... la lista no es infinita pero se parece.

Luego tenemos un viejo conocido: Cachocarne. Se estaba portando de manera ejemplar y a pesar de su naturaleza psicópata no parecía haber problemas pero en las últimas dos semanas la está liando parda; se debe haber dejado la medicina. Añadamos a esto su racismo/nazismo que ha importado desde su casa. El lunes me intentó colar un resguardo de las faltas (que deben devolver firmado por los padres) firmado por él. Un profesor de guardia me advirtió que lo había visto firmándolo. Cachocarne primero lo negó, luego dijo que eso no era importante y demás sandeces para que no le pusiera el último parte de incidencias que lo mandaría a casita una temporada. No se lo he puesto porque lo voy a utilizar para presionarle y que se comporte bien. Sí, estaréis pensando que no voy a solucionar nada y que sólo aplazo lo inevitable. También lo pienso. Pero creo que así, al menos, tendremos una semana y media de buen comportamiento. Y luego habrá que ponerle un parte y a casa.

Un día gris y blanco

Me asomo al enorme ventanal de mi salón a ver cómo está la calle. ¿Quién sabe si habrá nevado? Pero no, sólo llueve y parece que hace bastante frío. Los niños deberían estar tranquilos con este tiempo tan gris pero vienen alterados diciendo que está nevando. Al aparcar el coche hace mucho frío: 1ºC y pienso en la guardia de patio que me espera. No llovía y aún así ha sido muy complicado hacerles salir al patio o, como mínimo, que bajaran a la planta baja.

Un compañero de Dibujo me enseña unos trabajos de uno de los primeros de la ESO que tengo. Fuera, la nieve empieza a caer pero no consigue cuajar. Los profesores que vienen de lejos miran con cierta preocupación al horizonte. Uno de los trabajos es el original y el resto ha sido fotocopiado y han dibujado encima. En alguno de ellos con un rotulador de varios milímetros de grosor; un enmascaramiento muy grosero. Para alguien que entiende de dibujo no debe ser difícil advertirlo. Los errores del original se han clonado en el resto como si fueran genes recién mutados.

Mis tutorandos vienen gritando que hay nieve y me suplican que suba las persianas. Pero hoy no hay estímulos exteriores. Y eso que al final ha dejado de nevar pero hace bastante viento.Intento pasar lista pero algo le pasa al tamagotchi: me ha fusionado las listas de todos mis grupos. Incluso ha mezclado los nombres y aparecen cosas como: miriluis o saunderez; una mezcla de Míriam y Luis o de los apellidos Saunders y Pérez. Levanto la vista del café y miro las nubes. A mi alrededor hay tres profesores más que toman té en silencio. Sólo se oye unas escobas que son utilizadas por un par de alumnos que han tirado unos papeles al suelo. Castigo ejemplar.

Viento

Mientras hablaba con otro profesor en la sala de "ídems", un ruido interrumpe la conversación y en ese breve momento de silencio se oye romperse un cristal. El viento ha cerrado la puerta de la cafetería (o cantina, como la llaman aquí) y ha saltado el cristal.

Justo cuando ya me iba sale otra profesora diciéndome si he visto el pino que se acaba de caer en el patio. ¡Vaya día!

La verdad deformada

En diferentes momentos de estos dos días dos alumnos de mi tutoría han venido a hablar conmigo (incluso la madre de uno de ellos) contándome una serie de insultos y comentarios ofensivos. Lo curioso es que las versiones casi coinciden; lo único diferente es que el emisor y el receptor están intercambiados. A mí me ha tocado hacer de canal. Ante esta increible expresión de la (anti)simetría me sale el espíritu matemático-científico.

Uno de los dos miente como un bellaco (y estoy seguro de que incluso los padres mienten). ¿Cómo podré averiguar quién es el mentiroso?

Vuelta al cole

Desde la última actualización no ha pasado nada extraordinario. Entregué las notas pero sólo a la mitad de los alumnos porque sólo la mitad de los padres pudieron/quisieron venir. El resto de boletines lo enviaré por correo si no viene ningún padre más.

Pasé la Nochevieja en Londres con Zoya y otra pareja. Hizo un frío considerable y, por suerte, volvimos el día antes de que llegara allí la ola de frío. Si no puede que ahora estuviera escribiendo desde Gatwick, esperando un vuelo. Me gustó ir, nunca había estado. Me resultó curioso el mantra que repiten en el metro: Mind the gap. O sea, cuidadín con el hueco (entre el tren y el andén). Al final era todo: Mind the stairs, mind the door, mind your head (si el techo era bajo)...

Lamentable

Ayer fui testigo de una situación lamentable y vergonzosa; la más vergonzosa desde que soy profesor. Pasé vergüenza ajena.

Aún nos faltaba la evaluación de los segundos de la ESO y de los bachilleratos. Yo llegué sobre las seis para la evaluación de mi grupo pero, como suele ocurrir, llevaba retraso. Allí estaban la delegada y subdelegada para decir algunas palabras. En eso que veo que cierto profesor está demasiado activo y haciendo tamborilear los dedos en una mesa de Tecnología que está en el pasillo, canta en voz alta.

Entramos y tengo la impresión de que hay pocos profesores (eso puede deberse a que en la ESO a cada alumno le toca un profesor, si hiciéramos el reparto). El susodicho profesor se pone a pontificar y a reirse y a hacer comentarios que no parecen venir a cuento. La evaluación no empieza porque comenta todas y cada una de las frases de las alumnas.

Las alumnas se van y, como no hay nadie del equipo directivo, él se sienta en un lugar central y se pone a imitar a la directora mientras todos tratamos de que la evaluación sea algo más ágil y no se retrase más. El grupo es muy malo y los malditos hablan sin parar en todas las clases. Y, claro, así han salido las notas.

Se comentan aspectos de ciertos alumnos y el profesor va haciendo comentarios fuera de tono o que no vienen a cuento, como que sabe tocar la guitarra, que hay que revisarle la regla a una alumna o lo que más me impresionó: que de una alumna de 9, que esta vez ha suspendido una, dijo: me gusta, hasta físicamente.

Lamentable.