Las notas de la Prueba Diagnóstico

En el último claustro se habló de las Pruebas Diagnóstico. Esas que hicieron los alumnos de 3º el curso pasado. Como era de esperar han salido fatal. Contrastando con el año pasado, ya sé que no tienen relación alguna con las pruebas PISA, pruebas que desde la Conselleria no se permite pasar a los alumnos. Claro que con el nivelazo que hay por aquí, cualquiera pensaría en no realizarlas. Pero es que ellos van y lo hacen. Entonces estas pruebas diagnóstico es como nuestro pequeño PISA.

Bien, pues se evaluava cuatro áreas: matemática y lenguas castellana, valenciana y extranjera. En los resultados quedamos bastante mal. De casi 695 centros estamos más allá del puesto 600 en mediocridad. Pero los resultados son extraños. Aparece una media del alumno medio de la comunidad valenciana (sin saber si esa media está siquiera cerca de un 5 sobre 10; perfectamente podría ser un 3; eso parece coherente con mi experiencia) y una media de cada área. Todas están desglosadas en ítems excepto matemáticas. Además han hecho unas gráficas juntando todas las áreas cuando la media de cada una es diferente. Es decir, que han tenido que ajustar las escalas de cada disciplina para que cuadren. Pero, ahora, como las medias no son iguales, si dos barritas de las gráficas están a la misma distancia de la media, no significa que tienen la misma nota. No sé si me explico bien. Es un gráfico digno de Malaprensa. Pero aún hay más. Y es que la nota del alumno medio es representada por un 100%, y el resto de notas pues oscila entre el 65% y el 95%. Ahora bien, ¿qué representan esos porcentajes?

En mi opinión nada, pues razono de la siguiente manera: supongamos que la media del alumno medio de la CV es un 3 sobre 10 (esto es el 100%) y que en mi centro la media se ha quedado en un 2,5. Una sencilla regla de tres simple directa lleva a que le corresponde un 83,333%. Sin embargo, si fueran buenos alumnos, pongamos que sacan un 7 (unos buenos alumnos merecerían más pero, en fin). Un cálculo similar nos dice que el porcentaje correspondiente es un 233,333%. ¿Y qué significa esto? Que los alumnos son como el doble de buenos que la media. Pero eso no significa nada si no se sabe la media.

En las hojas adjuntas viene una tabla donde vienen las notas. El alumno medio obtiene una puntuación de 57 puntos. En mi instituto obtienen unos 52 puntos. Pero aún falta algo. Resulta que no se sabe si es sobre 100 o sobre otro valor. Por suerte llevaba una copia del cuaderno en la mochila, no sé bien por qué, y hay 26 preguntas de matemáticas y 33 de valenciano. ¿Valen todas igual? ¿Está cada área ponderada según su número de preguntas? No se sabe. Por todo ello Estos datos no valen nada. Añaden en una hoja anexa que el mínimo admisible sería haber superado las tres cuartas partes. Bien, ¿qué puntuación es esa? Ahí queda en el aire.

Si has aguantado el tostón y leído hasta aquí quizás te preguntes, «bueno, ¿y qué? ¿por qué estás tan mosqueado? Basta con ignorarlo». Y así sería pero resulta que debemos responder proponiendo mejoras. ¿¿Cómo vamos a mejorar la competencia matemática si ni siquiera nos han desglosado el resultado en ítems más concreta como la comprensión escrita, la manipulación algebraica o aritmética o geométrica?? ¿Cómo si los datos que nos presentan no se pueden interpretar? ¿Por qué no aceptan que se pase la prueba PISA?

Bola extra: Buscando por la red si los resultados estaban publicados (deberían ser públicos, quizás están el dogv, no sé) y sólo he encontrado esta noticia en Las Provincias en octubre de 2009. Cito algún párrafo hilarante.
Los resultados de estas pruebas permiten a la Conselleria disponer de información sobre de la calidad del sistema educativo, por lo que constituyen un instrumento eficaz para conocer aquellos aspectos que pueden ser mejorados y establecer así planes de innovación y mejora ajustados y realistas.
Así, el análisis de los resultados, cuya confidencialidad está garantizada, permite detectar de manera temprana posibles dificultades en las mismas, con un margen suficiente para ser subsanadas con la adopción de las medidas necesarias. Además, estas pruebas tienen también un carácter informativo y orientador para el profesorado, el alumnado y las familias, careciendo de efectos académicos.

Esperando el destino

Una vez acabado el periodo de petición telemática ya sólo resta ver si las reclamaciones para que revisen los baremos incorrectos han surtido efecto. Mañana acaba El 4 de febrero acabó el plazo y en pocos días volverán a publicar la puntuación de todos los participantes en el concurso de traslado.

Luego sólo quedará esperar. Una compañera del insti y yo coincidimos en que es raro que incluso a los profesores que están en fase de prácticas se les obligue a concursar. Esto es común en otras comunidades pero no en la C.V. Alguien me dijo: «Es que este año es concurso nacional.» Ya, pero hace dos años, también y ningún funcionario en prácticas concursó. Nuestra teoría es que van a otorgar muchísimas plazas definitivas. No sé cuál puede ser el motivo, pero yo diría que es coherente con el hecho de que cierran el grifo de la oferta pública*. Y en otras comunidades ni siquiera se oferta nada. Lo sabremos dentro de unos meses. ¿Alguna teoría alternativa?


*110 plazas repartidas como sigue:
80 maestros
20 secundaria; sólo Física y Química
10 profesores técnicos (FP); Servicios a la comunidad

Petición telemática

Ayer comenzó el plazo para el proceso telemático de los traslados. Por lo que he podido experimentar, sin problemas de guardado (al contrario que el año anterior) e incluyendo las tildes de las palabras. Pensaba que el sistema/base de datos mantendría la lista de la última participación pero no. Hay que volver a introducir todo una vez más.

Hoy se hace pública la baremación de los méritos, a esta hora todavía no se ha hecho. Veamos si cuadra con la puntuación que espero.

El tiempo

Cuando los alumnos vuelven después de unas vacaciones de Navidad es normal que se les haya olvidado un poco lo que habíamos estado haciendo (ojo, digo un poco) pero es que algunos parece que hayan reseteado el disco duro o quizás la RAM en algunos casos.

Se propone que resuelvan un problema de regla de tres (segundo de la ESO) y aparecen minutos y otra magnitud. De repente pone «un cuarto de hora» y una alumna me pregunta que cuanto tiempo es en minutos. Pienso que es sólo por llamar la atención así que le digo que queda un cuarto de hora para que acabe la clase —lo cual era cierto– pero se queda pensando: «No sé; una hora son sesenta minutos así que ...» y se pierde. «A ver, ¿a qué hora acaba la clase?» «A las dos y cuarto.» «¿Entonces?» «No sé.»

Calma. Invoquemos al espírutu zen. No pasa nada. Vamos a otorgar el rebote. «A ver AlumnoX, ¿cuántos minutos son un cuarto de hora?» Abre los ojos como si nunca hubiera escuchado la expresión y dice «Pues, no sé,... ¿veinte?. Espera, no, un cuarto es veinticinco.» Desde el otro extremo del aule se oye «¡Son quince minutos!»

No a la LES

Qué rastreros los del PSOE, posponiendo una y otra vez la votación de la Ley de Economía Sostenible hasta que saliese lo que querían, compra de votos mediante. Pero no ha sido así: El congreso tumba la ley Sinde. Os dejo con alguien que sabe bien de lo que habla: Jose F. Alcántara aka Versvs.

Evaluación

Tras el puente, en cual no me pude ir porque cancelaron mi vuelo, han venido todos los exámenes finales para poder poner las notas. Ya están todos corregidos y las notas puestas, aunque ha habido un problema con el programa que gestiona el centro (GesCen) y no sé si saldrán. Algún día haré un post sobre él.

Los alumnos de 4º se han ido a la nieve y de momento me está viniendo uno diferente cada día. Pero ya queda menos para el parón navideño. Bueno, me voy a una evaluación en cuanto acabe de comer.

Yes, I can

Hoy, después de muchos años, he vuelto a hacer un backbend.


De compras

Explico los porcentajes en una clase de 3º de la ESO. Pongo un ejemplo de precios, rebajas &c. Escribo un precio de tres cifras en la pizarra:
—Bueno, supongamos que compro un objeto por este precio en la tienda equis y ... ¡vaya! mal ejemplo. Borrad eso, poned tienda A.
La mitad de la clase se ríe (las chicas) y la otra mitad no entiende nada (todos los chicos menos uno).

Татко

A mitad de examen con uno de mis grupos de segundo de la ESO se acerca un alumno ex de mi tutoría y me dice:
—Татко —y calla bruscamente.
—¿Qué?
—Eh... —se sonroja—. Te he llamado papá en búlgaro.
—Ah; y, ¿cómo se dice?
—Татко —intento recordarlo para ponerlo después en el blog pero no he podido y he tirado de Google translator.
—Pues pregunta lo que quieras.

Ataque contra lo público

En un paso más de la progresiva privatización a la que todo el sistema público se está viendo sometido [1], [2] leo lo siguiente: El Gobierno estudia ligar el salario de los funcionarios a su productividad.

Pero esto, ¿qué es? ¿Cómo se va a medir la productividad de un doctor? ¿O la de un maestro? Lo público no está para ganar dinero, sino para garantizar una cobertura básica (educación, administración, sanidad, pensiones, (y antes transporte, energía,...),...). Habrá quien diga que hay mucho funcionario con la cara como el cemento, que desaparece horas para tomarse un café (y es que el 99,9% da mala fama al resto) pero el problema ahí radica en la inspección.

Me temo que la iniciativa prosperará. Si no en esta ocasión, en una futura, dentro de no mucho, pero que adoptará la forma de los actuales sexenios.

La recuperación

Recibo de mi jefe de depto una lista de los alumnos que tienen las matemáticas del curso anterior pendiente. Mientras estoy en el 4º de la ESO les comento las fechas reservadas para los exámenes (parciales y final) y ninguno de los interesado se las anota. Y las he repetido dos veces.

Pixels

septiblog:  Me parece increíble como con 14 pixels se puede reconocer a una familia.

Con 14 píxels se identifica a una familia.

Visto en gazpachoblog.

El claustro tenso

Suena el timbre y los profesores vuelven de sus respectivas clases con paso lento. Cierro el ordenador y recojo todas mis cosas excepto un bolígrafo y un bloc de notas: mi PDA (Papel De Apuntar). Al poco tiempo vamos arrastrándonos hacia el aula de usos múltiples donde tenemos el claustro.

Tras la no-lectura del acta del claustro anterior se comenta la cantidad de expedientes abiertos hasta la fecha. El alumno en el que todos pensamos es Cachocarne aunque no se le nombra. Además ya han sido asignadas todas las vacantes excepto una. Bien, todo esto es rutina. Sin embargo algo nos iba a sacar del amodorramiento típico de los claustros. En concreto fueron dos cosas:

Uno. Mi ex-profesora ha faltado ya más días de los que ha venido a clase. La empiezan a llamar «Rostro pálido» o «Rostropovich». Viene faltando un par de días a la semana; en ocasiones más. La directora, quizás porque hay ahí cosas que muchos desconocemos, lanza afiladas indirectas comentando que es un falso mito que se pueda faltar hasta dos días sin justificar. Máxime cuando los días de ausencia son el viernes. La tensión se podía cortar con una tijera de punta redonda.

Dos. La curva de tensión ambiental llegó a un pico cuando se hizo público que hace un par de semanas a una de las profesoras le desapareció la cartera del bolso, el cual estaba en la sala de profesores. Más tarde la cartera apareció, sin dinero, en el aseo de las profesoras. En principio, los alumnos no acceden a la sala de profesores con lo que el ambiente queda bien enrarecido. Pero, ¿puede un profesor ser tan papanatas?