Se levanta el telón y aparece una liberada sindical en la sala de profesores de mi institutuo. No es un chiste pero a mí me lo pareció. Nos arenga para secundar la huelga del 29 de marzo y nos pregunta sobre las medidas de protesta que estamos llevando a cabo. Los lunes nos vestimos de negro, los jueves salimos en la hora del patio a protestar (con pancartas, con capirotes de castigados) y hemos decidido no hacer más extraescolares excepto las ya programadas y que estén en marcha (por ejemplo el programa Comenius).
Bueno, pues resulta que estamos llegando tarde al movimiento. Eso ya no se hace. Mucho menos lo de las actividades extraescolares, que nos enfrenta a los padres a pesar de que el AMPA nos ha apoyado. Lo que hay que hacer es una chorizada (almuerzo popular) y una globotada (esto no sé ni lo que es). Y entonces se nos quedó cara de chiste a todos.
¡Defiende lo tuyo!
Mucho se ha escrito ya sobre las cargas policiales cerca del IES Lluís Vives y muchos vídeos están inundando youtubes y similares. No voy a añadir nada más que no se haya dicho sobre el tema. Sólo quiero dejar claro que nadie va a dejar de salir a la calle. Los tiempos pasados no van a volver y todos aquellos que defendemos lo público vamos a dejarnos incluso la integridad física por lo que creemos.
Muchos hemos estudiado en institutos públicos y en universidades públicas de calidad. Me temo que muchos otros no van a tener esa oportunidad. En mi opinión, todo esto es una estrategia para desprestigiar la educación pública identificándola con individuos violentos. Si has visto los vídeos, verás a los violentos repartiendo a manos llenas.
No nos van a callar. Defendemos lo público. Lo público es de todos. ¡Defiende lo tuyo!
Muchos hemos estudiado en institutos públicos y en universidades públicas de calidad. Me temo que muchos otros no van a tener esa oportunidad. En mi opinión, todo esto es una estrategia para desprestigiar la educación pública identificándola con individuos violentos. Si has visto los vídeos, verás a los violentos repartiendo a manos llenas.
No nos van a callar. Defendemos lo público. Lo público es de todos. ¡Defiende lo tuyo!
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martes, 21 de febrero de 2012
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17:33
Prevolución
El ambiente está algo más caldeado estas últimas dos semanas. Los compañeros hablan de la posibilidad de una huelga pero algunos dicen que no pueden permitírsela. Se entiende pero si no tiene consecuencias no va a servir de nada. En esa dirección va la petición de no hacer actividades extraescolares. Están aprobadas en la PGA (Programación general anual) y por el consejo escolar pero los docentes no están obligados a realizarlas. Veo con sorpresa la siguiente noticia en Levante: Los padres se enfrentan a los profesores y les exigen cumplir las actividades extraescolares. Con esta protesta queda claro que los institutos ya se han convertido en guarderías a todos los efectos. Por mucho que estén aprobadas en la PGA uno puede ir al instituto y, en vez de irse de excursión al sitio X, dar clase.
Si nos vamos poniendo serios otra propuesta que he oído en mi instituto consiste en una huelga durante el mes de junio. La consecuencia es que no se ponen notas. No sé hasta qué punto se podría hacer y puede ser discutible si es ético pero si uno empieza a encorsetarse demasiado actuando éticamente, los que no lo hacen juegan con ventaja.
Si nos vamos poniendo serios otra propuesta que he oído en mi instituto consiste en una huelga durante el mes de junio. La consecuencia es que no se ponen notas. No sé hasta qué punto se podría hacer y puede ser discutible si es ético pero si uno empieza a encorsetarse demasiado actuando éticamente, los que no lo hacen juegan con ventaja.
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martes, 7 de febrero de 2012
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7:14
La agencia de rating Fitch rebaja la calificación a un alumno de la ESO
Esta mañana había en mi casillero una carta con un remite muy raro y en inglés. Al abrirla leo, ante mi estupor, un informe de la agencia de calificación Fitch formado por varias páginas bien nutridas de texto (in english of course).
La agencia de rating Fitch ha rebajado la calificación de Lucas Vilaplana (en adelante LV), uno de mis alumnos de primero de la ESO, dejándolo muy por debajo del nivel de los bonos basura. En concreto la nueva calificación es D+: Ha incumplido sus obligaciones y se considera que en general faltará en la mayoría de éstas. Esta rebaja está motivada por el bajo rendimiento de sus activos, además se pone en duda el cumplimiento de los objetivos propuestos. "Es altamente improbable la consecución de los objetivos marcados por el tutor en colaboración con los padres del alumno. Queda seriamente comprometida la solvencia de LV."
Según argumenta la agencia, su cambio de opinión sobre los alumnos de 1º de ESO resultantes del proceso de restructuración abierto en España con la LOGSE se debe al empeoramiento de las perspectivas económicas del país, lo que aumentará la presión en contra de sus márgenes y reducirá sus resultados. Asimismo, también apunta al persistente deterioro del mercado laboral y a la crisis inmobiliaria, ya que afirma que las tasas de paro seguirán en niveles altos por algún tiempo, lo que unido con la tendencia negativa del mercado de la vivienda afectarán negativamente a sus perfiles de crédito. Es obvio, si se me permite opinar.
Después de este anuncio tanto los profesores como los padres de LV han reaccionado a la baja. Ha sido una leve caída que poco a poco se ha ido corrigiendo.
Según ha declarado el tutor de LV a este blog habrá un control a priori de los contenidos (y competencias básicas) de las programaciones didácticas para asegurar que cumplen con el objetivo propuesto.
Bonitas palabras pero en el horizonte ya se ve otra posible rebaja, esta vez de la agencia de calificación Standard & Poor's. Acaba la misiva con el aviso de que doce alumnos más de la clase se sitúan en perspectiva negativa.
La agencia de rating Fitch ha rebajado la calificación de Lucas Vilaplana (en adelante LV), uno de mis alumnos de primero de la ESO, dejándolo muy por debajo del nivel de los bonos basura. En concreto la nueva calificación es D+: Ha incumplido sus obligaciones y se considera que en general faltará en la mayoría de éstas. Esta rebaja está motivada por el bajo rendimiento de sus activos, además se pone en duda el cumplimiento de los objetivos propuestos. "Es altamente improbable la consecución de los objetivos marcados por el tutor en colaboración con los padres del alumno. Queda seriamente comprometida la solvencia de LV."
Según argumenta la agencia, su cambio de opinión sobre los alumnos de 1º de ESO resultantes del proceso de restructuración abierto en España con la LOGSE se debe al empeoramiento de las perspectivas económicas del país, lo que aumentará la presión en contra de sus márgenes y reducirá sus resultados. Asimismo, también apunta al persistente deterioro del mercado laboral y a la crisis inmobiliaria, ya que afirma que las tasas de paro seguirán en niveles altos por algún tiempo, lo que unido con la tendencia negativa del mercado de la vivienda afectarán negativamente a sus perfiles de crédito. Es obvio, si se me permite opinar.
Después de este anuncio tanto los profesores como los padres de LV han reaccionado a la baja. Ha sido una leve caída que poco a poco se ha ido corrigiendo.
Según ha declarado el tutor de LV a este blog habrá un control a priori de los contenidos (y competencias básicas) de las programaciones didácticas para asegurar que cumplen con el objetivo propuesto.
Bonitas palabras pero en el horizonte ya se ve otra posible rebaja, esta vez de la agencia de calificación Standard & Poor's. Acaba la misiva con el aviso de que doce alumnos más de la clase se sitúan en perspectiva negativa.
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jueves, 12 de enero de 2012
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17:36
Delegado derrocado
Hoy he presentado una moción de censura contra el delegado de mi grupo y ha sido depuesto. Bueno, hablo claro; lo he quitado yo.
Porque se estaba todos los días tocando las bowlings, no hacía nada en la tutoría y no fue a la reunión de delegados de hace unas semanas. Sin embargo, cuidadito que soy el delegado. Y me eligieron por ser el más guay.
Ah, ¿sí? Alguien está de acuerdo en que deje de serlo. El 90% de la clase levanta la mano. El subdelegado pasa a ser delegado en funciones. Elecciones en enero y otra cosa mariposa. Mi grupo se merece algo mejor.
Porque se estaba todos los días tocando las bowlings, no hacía nada en la tutoría y no fue a la reunión de delegados de hace unas semanas. Sin embargo, cuidadito que soy el delegado. Y me eligieron por ser el más guay.
Ah, ¿sí? Alguien está de acuerdo en que deje de serlo. El 90% de la clase levanta la mano. El subdelegado pasa a ser delegado en funciones. Elecciones en enero y otra cosa mariposa. Mi grupo se merece algo mejor.
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martes, 20 de diciembre de 2011
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17:10
Bad things
Estoy sentado en el despacho de la jefa de estudios. A mi izquierda hay un alumno de mi tutoría. A mi derecha la jefa de estudios zarandeando la impresión de la orden de derechos y deberes del alumno.
Hoy era un día perfecto.
Acabo mi última clase, la de bachillerato, y bajo a hablar con la directora. Decido ir deprisa porque hay CoCoPe. Me dice que la jefa de estudios está con mi grupo en el aula 107. Aparece una tutora de 1º de la ESO preguntando más o menos lo mismo que yo. No parece haber novedades así que decido ir a esa aula a ver qué se cuece y presionar a mi grupo. Por el cristal cuadrado de la puerta veo a la jefa hablando seriamente; me acerco más y detrás está la profesora que les ha estado dando clase a última hora y cuando toco la puerta de manera bien sonora con mi cara-patentada-de-mala-ostia los alumnos palidecen un ápice.
Hoy era un día perfecto pues sólo quedaba una clase, aunque fuera a última hora, y todo había ido perfectamente. Los pajaritos cantaban etc etc.
Con el sabor del café aún en el paladar llego a la sala de profesores y la directora me convoca junto a la tutora de un primero de la ESO.
—¿Tenías clase a cuarta hora con tu grupo en aula 110?
—Sí.
—¿Recuerdas quiénes se sentaban en la penúltima fila de la izquierda, al lado de la ventana?
—Veamos. Sí, los alumnos A, B y C. Además alrededor estaban los siguientes— dibujo un croquis—. ¿Qué ha pasado?
En el aula 107 todo es silencio y miradas con ojos muy abiertos. Miro a los alumnos B y C, pues A se ha ido a casa después del segundo recreo porque estaba indispuesto. En una suerte de multidiálogo en valenciano y castellano B y C afirman no haber hecho nada. Ellos no han tocado la libreta y no han visto el libro de naturales de 1º de la ESO. Tras un poco de ruido se oye la voz de B que dice
—La libreta estaba en la cesta de D, la ha cogido A y luego me ha aparecido en mi mesa. Yo he preguntado de donde había salido y la he vuelto a poner en la cesta de D.
—La tutora de 1ºD ha encontrado la libreta de uno de sus tutorandos destrozada: han arrancado hojas, la han pintarrajeado y han escupido en unas hojas. Además en una de las hojas pone «Lo siento, firmado A»— me explica la directora—. Además ha desaparecido el libro de naturales.
En ese momento recuerdo al alumno de la libreta sentado en el banco con cara de circunstancias. Revisamos horarios y yo tenía clase a 4ª hora, y la tutora a 3ª y a 5ª. Como cerramos el aula al acabar nuestras clases se deduce que los artífices de la gracia fueron de mi tutoría.
En el aula 107 la jefa de estudios mantiene a todos los alumnos en su sitio, mientras ya son las 14:30. En un momento dado les dejamos unos momentos a solas para que reflexiones sobre el asunto y aclaren sus versiones. En el pasillo vacío con la excepción de la jefa y yo se oyen nuestros pasos y un ruido de adolescentes en el aula. A los minutos uno de ellos nos llama.
—Ya está claro.
Al entrar al aula se han cambiado de sitio: B está al final de la clase junto con tres o cuatro compañeros. Algunos alumnos están de pie y nos dicen:
—Vimos a A coger la libreta y romperla y a B, rayarla. No sabemos lo del escupitajo.
Hartos ya de jugar a CSI despejamos el aula y nos llevamos al sospechoso. B se pone hecho un energúmeno y contesta con brusquedad y con modales de taberna. Vamos al despacho.
La jefa agita la resolución/orden/decreto o lo que sea frente al chaval que de lo nervioso que está lleva veinte minutos de pie con la mochila de 10kg en el hombro.
—Mira, B, cualquiera puede hacer algo malo pero hay que ir con la verdad por delante y no se un cobarde.¿Reconoces que aquí la has cagado, se te ha ido la mano con la broma y está fuera de tu control?
—Yo no hecho nada y no puedo confesar algo que yo no he hecho.
Tras explicarle qué es un expediente el chico confiesa porque
—Si me libro del expediente, sí, fui yo. Yo lo hice todo. Rayé la libreta y la rompí.
Los dos alucinamos con su contestación. Cuando, más tarde, hablamos, deducimos que está cubriendo a más gente, quizás a A. Esa podría ser la causa de su nerviosismo.
—Llevas 2 horas negando que hubieras hecho nada y ahora cuando suena la palabra expediente, de repente ya te agarras como un clavo ardiendo.
—Antes he mentido y ahora digo la verdad; lo he hecho yo.
La CoCoPe ha acabado y entra una profesora que tiene alguna hora de asistencia a jefatura. La jefa lo descoloca diciendo
—Si antes has mentido ahora puedes estar mintiendo también y estar inculpándote para encubrir a otros. ¿Por qué harías eso? No lo sé. Debemos abrir el expediente.
—Pues entonces yo no fui.
Silencio.
—Se investigará y se asignará un instructor que efectuará unas pesquisas y luego deberá, con todas las pruebas y testimonios resolver el expediente, que tendréis tú y A, pues sois los sospechosos. B no entiende nada de lo que le dicen y la jefa le lee cómo se ordena un expediente de algún documento oficial; apenas puedo entender esa farragosa lectura y B deja caer una lágrima. Bendita falacia de autoridad y ad ignorantiam.
—Vale, fui yo—dice por segunda vez.
—Mira, B—interrumpo—, cambiar de idea como una veleta. Ya no nos podemos fiar de lo que dices. No sabemos qué es verdad y qué no pero como mínimo has mentido dos veces.
B no entiende nada y finalmente, a las 3:15 disolvemos la reunión.
—Mira, Garin, si éste quiere ser el Cuco o el Carcaño, pues que lo sea. Mañana seguiremos y ya veremos si viene el padre hecho un basilisco.
¿Es en realidad culpable?
Hoy era un día perfecto.
Acabo mi última clase, la de bachillerato, y bajo a hablar con la directora. Decido ir deprisa porque hay CoCoPe. Me dice que la jefa de estudios está con mi grupo en el aula 107. Aparece una tutora de 1º de la ESO preguntando más o menos lo mismo que yo. No parece haber novedades así que decido ir a esa aula a ver qué se cuece y presionar a mi grupo. Por el cristal cuadrado de la puerta veo a la jefa hablando seriamente; me acerco más y detrás está la profesora que les ha estado dando clase a última hora y cuando toco la puerta de manera bien sonora con mi cara-patentada-de-mala-ostia los alumnos palidecen un ápice.
Hoy era un día perfecto pues sólo quedaba una clase, aunque fuera a última hora, y todo había ido perfectamente. Los pajaritos cantaban etc etc.
Con el sabor del café aún en el paladar llego a la sala de profesores y la directora me convoca junto a la tutora de un primero de la ESO.
—¿Tenías clase a cuarta hora con tu grupo en aula 110?
—Sí.
—¿Recuerdas quiénes se sentaban en la penúltima fila de la izquierda, al lado de la ventana?
—Veamos. Sí, los alumnos A, B y C. Además alrededor estaban los siguientes— dibujo un croquis—. ¿Qué ha pasado?
En el aula 107 todo es silencio y miradas con ojos muy abiertos. Miro a los alumnos B y C, pues A se ha ido a casa después del segundo recreo porque estaba indispuesto. En una suerte de multidiálogo en valenciano y castellano B y C afirman no haber hecho nada. Ellos no han tocado la libreta y no han visto el libro de naturales de 1º de la ESO. Tras un poco de ruido se oye la voz de B que dice
—La libreta estaba en la cesta de D, la ha cogido A y luego me ha aparecido en mi mesa. Yo he preguntado de donde había salido y la he vuelto a poner en la cesta de D.
—La tutora de 1ºD ha encontrado la libreta de uno de sus tutorandos destrozada: han arrancado hojas, la han pintarrajeado y han escupido en unas hojas. Además en una de las hojas pone «Lo siento, firmado A»— me explica la directora—. Además ha desaparecido el libro de naturales.
En ese momento recuerdo al alumno de la libreta sentado en el banco con cara de circunstancias. Revisamos horarios y yo tenía clase a 4ª hora, y la tutora a 3ª y a 5ª. Como cerramos el aula al acabar nuestras clases se deduce que los artífices de la gracia fueron de mi tutoría.
En el aula 107 la jefa de estudios mantiene a todos los alumnos en su sitio, mientras ya son las 14:30. En un momento dado les dejamos unos momentos a solas para que reflexiones sobre el asunto y aclaren sus versiones. En el pasillo vacío con la excepción de la jefa y yo se oyen nuestros pasos y un ruido de adolescentes en el aula. A los minutos uno de ellos nos llama.
—Ya está claro.
Al entrar al aula se han cambiado de sitio: B está al final de la clase junto con tres o cuatro compañeros. Algunos alumnos están de pie y nos dicen:
—Vimos a A coger la libreta y romperla y a B, rayarla. No sabemos lo del escupitajo.
Hartos ya de jugar a CSI despejamos el aula y nos llevamos al sospechoso. B se pone hecho un energúmeno y contesta con brusquedad y con modales de taberna. Vamos al despacho.
La jefa agita la resolución/orden/decreto o lo que sea frente al chaval que de lo nervioso que está lleva veinte minutos de pie con la mochila de 10kg en el hombro.
—Mira, B, cualquiera puede hacer algo malo pero hay que ir con la verdad por delante y no se un cobarde.¿Reconoces que aquí la has cagado, se te ha ido la mano con la broma y está fuera de tu control?
—Yo no hecho nada y no puedo confesar algo que yo no he hecho.
Tras explicarle qué es un expediente el chico confiesa porque
—Si me libro del expediente, sí, fui yo. Yo lo hice todo. Rayé la libreta y la rompí.
Los dos alucinamos con su contestación. Cuando, más tarde, hablamos, deducimos que está cubriendo a más gente, quizás a A. Esa podría ser la causa de su nerviosismo.
—Llevas 2 horas negando que hubieras hecho nada y ahora cuando suena la palabra expediente, de repente ya te agarras como un clavo ardiendo.
—Antes he mentido y ahora digo la verdad; lo he hecho yo.
La CoCoPe ha acabado y entra una profesora que tiene alguna hora de asistencia a jefatura. La jefa lo descoloca diciendo
—Si antes has mentido ahora puedes estar mintiendo también y estar inculpándote para encubrir a otros. ¿Por qué harías eso? No lo sé. Debemos abrir el expediente.
—Pues entonces yo no fui.
Silencio.
—Se investigará y se asignará un instructor que efectuará unas pesquisas y luego deberá, con todas las pruebas y testimonios resolver el expediente, que tendréis tú y A, pues sois los sospechosos. B no entiende nada de lo que le dicen y la jefa le lee cómo se ordena un expediente de algún documento oficial; apenas puedo entender esa farragosa lectura y B deja caer una lágrima. Bendita falacia de autoridad y ad ignorantiam.
—Vale, fui yo—dice por segunda vez.
—Mira, B—interrumpo—, cambiar de idea como una veleta. Ya no nos podemos fiar de lo que dices. No sabemos qué es verdad y qué no pero como mínimo has mentido dos veces.
B no entiende nada y finalmente, a las 3:15 disolvemos la reunión.
—Mira, Garin, si éste quiere ser el Cuco o el Carcaño, pues que lo sea. Mañana seguiremos y ya veremos si viene el padre hecho un basilisco.
¿Es en realidad culpable?
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jueves, 1 de diciembre de 2011
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23:36
Leo en un periódico acerca del FMI:
La nueva modalidad de crédito estará ligada a reformas -España podría pedir hasta 46.500 millones durante dos añosLigada a reformas... ¿por qué leo yo chantaje en vez de crédito?
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miércoles, 23 de noviembre de 2011
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6:58
Comienzo del curso
Comenzó el curso y todo parece ir con normalidad. Simplemente se han suprimido algunos grupos en la ESO y uno en bachillerato que hacen que los demás grupos estén más llenos de alumnos. Eso es especialmente durillo con los primeros de la ESO. Alguno llega a 30 alumnos. Pero por alguna razón que no acierto a concretar los primeros de la ESO de esta hornada están bastante bien educados, son agradables y trabajadores.
Luego, en el otro extremo, tenemos el bachillerato de ciencias. Es la primera vez que me ocupo de este nivel si exceptuamos el breve mes que estuve en el Tercer IES. Allí no me dio tiempo a nada. Qué extraño es y qué lejos parece quedar todo eso. El nivel de implicación con los chavales ha cambiado y ahora los considero a mucho más largo plazo. Más aún cuando a varios de ellos ya les he dado clase años anteriores. Cuando uno está haciendo sustituciones casi que va viviendo al día. Bien, estos alumnos son bastante respetuosos. Hay explicación y responden con un silencio absoluto que sólo rompen levantando la mano para solicitar el turno de preguntas.
Y luego están los terceros. Algo más movidos pero nada que sea digno de destacar. Ya ha llegado una chica para ocupar la plaza de psicóloga y por fin, espero, tendremos material para la hora de tutoría.
Luego, en el otro extremo, tenemos el bachillerato de ciencias. Es la primera vez que me ocupo de este nivel si exceptuamos el breve mes que estuve en el Tercer IES. Allí no me dio tiempo a nada. Qué extraño es y qué lejos parece quedar todo eso. El nivel de implicación con los chavales ha cambiado y ahora los considero a mucho más largo plazo. Más aún cuando a varios de ellos ya les he dado clase años anteriores. Cuando uno está haciendo sustituciones casi que va viviendo al día. Bien, estos alumnos son bastante respetuosos. Hay explicación y responden con un silencio absoluto que sólo rompen levantando la mano para solicitar el turno de preguntas.
Y luego están los terceros. Algo más movidos pero nada que sea digno de destacar. Ya ha llegado una chica para ocupar la plaza de psicóloga y por fin, espero, tendremos material para la hora de tutoría.
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lunes, 3 de octubre de 2011
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16:29
Consígueme un poco de dinero más
Esta mañana al abrir menéame veo la siguiente noticia:
Iberdrola avisa de que cortará la luz de los institutos que no pague
La cosa se puede poner chunga. En el claustro de inicio de curso la directora dijo que no les habían ingresado la dotación correspondiente todavía.
Pero añadamos algo bueno. He cobrado el primer trienio con los atrasos.
Iberdrola avisa de que cortará la luz de los institutos que no pague
La cosa se puede poner chunga. En el claustro de inicio de curso la directora dijo que no les habían ingresado la dotación correspondiente todavía.
Pero añadamos algo bueno. He cobrado el primer trienio con los atrasos.
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domingo, 18 de septiembre de 2011
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1:00
Contestación a "yo trabajaré 20 h"
Vaya, veo que mucha gente no ha entendido la ironía con la que escribía sobre el tema. Y eso que en Menéame pone [humor]. Pero bueno... Quien se quiera tomar en serio todo lo que he escrito es libre de hacerlo.
Está claro que el problema no son dos horas más, pero es lo más visible. El gran problema es que miles de profesores interinos van a ir al paro y que junto a esto, se incrementa la ratio en las clases. Como consecuencia directa las clases van a costar un poco más porque adiós a los desdobles, refuerzos, etc... Veamos esta noticia con una falacia que se cae sola de nuestra "amiga" Espe:
Bien, por supuesto que trabajaré todas mis horas y corregiré como está mandado (no voy a hacer exámenes tipo test porque soy de la especialidad de matemáticas y no creo que muestre bien las capacidades de los alumnos). Sin embargo el post anterior ha servido para que salga toda esa masa de anónimos y trolls que parecen que tienen algo personal contra los docentes. Además de tragarse todas las mentiras mediáticas quieren que se eliminen los "privilegios" para que todos estemos tan mal como ellos. Yo propongo lo contrario: luchad porque las condiciones laborales de todos mejoren. Hace unas semanas se aprobó poder encadenar contratos laborales temporales. Parece ser una medida temporal pero ya sabemos que lo que se instaura no es tan fácil de eliminar. No me ha parecido que haya habido mucha protesta. Aún habrá quien diga que es bueno porque habrá más trabajo ya que el empleador será más propenso a proponer este contrato que uno indefinido. Pan para hoy y hambre para mañana.
Cerca de mi casa hay un instituto (no el mío, que está a unos cuantos kilómetros) y ayer a las 23:30 había profesores dentro. Salieron entonces y me crucé con ellos. Son parte del equipo directivo y están preparando los horarios de los profesores. Eso que en otros muchos centros de la CV se hace en julio. Un asunto nada desdeñable del que hablaré en un futuro. Me dijeron que no les dio tiempo a meter todos los datos al ordenador, así que hoy sábado están allí.
Esto es parte de algo mayor: el desmantelamiento del estado del bienestar. Cuando haya pasado la tormenta en la educación veremos la de la sanidad (de momento, chubascos localizados en la zona de Catalunya) y luego se (mal)venderán edificios y empresas públicas (si quedan). Todo por que es una situación especial de crisis y en tiempos normales no lo haríamos. Pero lo haremos y no habrá vuelta atrás. Por eso, protege tu estado de bienestar (lo que queda de él) y no te metas el dedo en tu ojo.
Está claro que el problema no son dos horas más, pero es lo más visible. El gran problema es que miles de profesores interinos van a ir al paro y que junto a esto, se incrementa la ratio en las clases. Como consecuencia directa las clases van a costar un poco más porque adiós a los desdobles, refuerzos, etc... Veamos esta noticia con una falacia que se cae sola de nuestra "amiga" Espe:
Por último, la presidenta madrileña ha "garantizado a los madrileños no sólo que se va a cumplir la ley (educativa) sino que la calidad de la enseñanza no sólo no va a sufrir sino que va a mejorar" ya que clases antes dadas por interinos "las van a impartir profesores titulares" que han obtenido su plaza por oposición. "Mejora la calidad de la enseñanza", ha concluido.Increíble.
Bien, por supuesto que trabajaré todas mis horas y corregiré como está mandado (no voy a hacer exámenes tipo test porque soy de la especialidad de matemáticas y no creo que muestre bien las capacidades de los alumnos). Sin embargo el post anterior ha servido para que salga toda esa masa de anónimos y trolls que parecen que tienen algo personal contra los docentes. Además de tragarse todas las mentiras mediáticas quieren que se eliminen los "privilegios" para que todos estemos tan mal como ellos. Yo propongo lo contrario: luchad porque las condiciones laborales de todos mejoren. Hace unas semanas se aprobó poder encadenar contratos laborales temporales. Parece ser una medida temporal pero ya sabemos que lo que se instaura no es tan fácil de eliminar. No me ha parecido que haya habido mucha protesta. Aún habrá quien diga que es bueno porque habrá más trabajo ya que el empleador será más propenso a proponer este contrato que uno indefinido. Pan para hoy y hambre para mañana.
Cerca de mi casa hay un instituto (no el mío, que está a unos cuantos kilómetros) y ayer a las 23:30 había profesores dentro. Salieron entonces y me crucé con ellos. Son parte del equipo directivo y están preparando los horarios de los profesores. Eso que en otros muchos centros de la CV se hace en julio. Un asunto nada desdeñable del que hablaré en un futuro. Me dijeron que no les dio tiempo a meter todos los datos al ordenador, así que hoy sábado están allí.
Esto es parte de algo mayor: el desmantelamiento del estado del bienestar. Cuando haya pasado la tormenta en la educación veremos la de la sanidad (de momento, chubascos localizados en la zona de Catalunya) y luego se (mal)venderán edificios y empresas públicas (si quedan). Todo por que es una situación especial de crisis y en tiempos normales no lo haríamos. Pero lo haremos y no habrá vuelta atrás. Por eso, protege tu estado de bienestar (lo que queda de él) y no te metas el dedo en tu ojo.
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sábado, 10 de septiembre de 2011
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9:50
Yo sí quiero trabajar 20 horas
Ya está bien de tanta queja. Yo sí que quiero trabajar 20 horas. Y eso que en mi comunidad todavía no se ha implantado esta medida. Tiempo al tiempo.
Daré mis 18 horas lectivas y luego dos guardias más. No habrá más remedio que redactar los exámenes en uno de los cinco ordenadores que hay en la sala de profesores (los del departamento están estropeados y no se encienden siquiera). Es fácil, haré turnos hasta que me toque, pero eso sí, en mis horas complementarias. Luego copiaré el archivo en un USB y tendré que imprimirlo en uno de los dos ordenadores que hay conectados a la impresora. Puede ser que al escribirlo en el entorno Lliurex (una distribución de Linux para la Comunidad Valenciana) las fórmulas se vean mal porque los ordenadores que pueden imprimir van con Windows XP; los de Lliurex no tienen drivers para controlar la impresora. Pero eso es el día a día. Acortaremos las reuniones de departamentos y las de tutores para que nos dé tiempo a los 60 profesores que somos.
Tampoco voy a hacer la reunión con los padres. Sí, soy tutor de un 3º de la ESO pero los padres tendrán que venir en la correspondiente hora de atención a padres. Este curso no voy a pedir las libretas porque no me daría tiempo a corregirlas en las horas complementarias y no es cuestión de llevarse el trabajo a casa, que son horas extras y no las pagan.
Para corregir los exámenes voy a usar un método tan antiguo como eficaz (por lo rápido):
1. Se hace un círculo de tiza en el suelo (1,5 m de radio es suficiente)
2. Se lanzan los exámenes al aire.
3. Los que caen dentro aprueban, obteniendo más nota cuanto más cerca del centro se encuentren; los que caigan fuera, suspensos.
Esto garantiza que las notas siguen una gaussiana, aunque no he calculado cuál es la media y la desviación típica (depende fuertemente de la superficie del recinto donde se lancen los exámenes).
Si tengo que llamar a algún padre lo haré cuando haya un rato. Si fuera ortodoxo lo haría sólo en la hora de padres o la segunda hora de tutoría, pero yo soy muy flexible. Incluso aceptaría hacerlo algún recreo. Si toca el timbre de la clase siguiente o el de acabar la jornada colgaré inmediatamente el aparato y a otra cosa. En la próxima hora de padres (a la semana siguiente) continuaré la conversación. Se acabó también hacer actividades extraescolares (son horas extras que no se cobran aunque uno recibe créditos (i. e. horas canjeables como cursos y puntos para los concursos de traslados u oposiciones)). A jugar al parque.
Tampoco creo que me dé tiempo a prepararme las clases. Puede que si en alguna guardia no tengo que sustituir a algún compañero me lea por encima lo que voy a contarles. Total, nadie va a notar la diferencia. Lo siento por mis alumnos de bachillerato de ciencias pero tengo una gran capacidad para la improvisación, y si no es así, ya la iré puliendo este curso.
Tampoco me da tiempo a realizar ningún curso de formación docente. Bueno, miento, puedo hacer uno telemático. Quizás tenga suerte y justo en alguna hora complementaria de atención al centro puedo acceder a uno de esos cinco ordenadores con conexión a internet. Será duro convencer a los profesores que necesitan redactar su examen, pero ya me inventaré algo.
Esto sería lo fijo, pero puede ser que, además, me nombren instructor de un expediente, como ya me ha pasado alguna vez. Recordemos que me tendría que entrevistar con el alumno en cuestión y sus padres y luego decidir la medida disciplinaria correspondiente. A esto sí que le daría prioridad y si hay que un examen por trimestre para que me dé tiempo, pues se hace, se corrige con el método ya nombrado y listo.
Ah, claro, cómo olvidarlo. Las evaluaciones. No puedo ir a esas sesiones fuera del horario lectivo, ¡yo tengo vida! Ya las haremos durante el recreo en la cafetería (así podríamos coincidir todos los profesores del curso). Puede que quede un poco ajustado, ante la duda que la directora elija la nota (ya lo hace).
Quiero trabajar 20 horas pero se me hace cuesta arriba. En fin, lo que sea para contribuir al progreso de la educación y del país.
Daré mis 18 horas lectivas y luego dos guardias más. No habrá más remedio que redactar los exámenes en uno de los cinco ordenadores que hay en la sala de profesores (los del departamento están estropeados y no se encienden siquiera). Es fácil, haré turnos hasta que me toque, pero eso sí, en mis horas complementarias. Luego copiaré el archivo en un USB y tendré que imprimirlo en uno de los dos ordenadores que hay conectados a la impresora. Puede ser que al escribirlo en el entorno Lliurex (una distribución de Linux para la Comunidad Valenciana) las fórmulas se vean mal porque los ordenadores que pueden imprimir van con Windows XP; los de Lliurex no tienen drivers para controlar la impresora. Pero eso es el día a día. Acortaremos las reuniones de departamentos y las de tutores para que nos dé tiempo a los 60 profesores que somos.
Tampoco voy a hacer la reunión con los padres. Sí, soy tutor de un 3º de la ESO pero los padres tendrán que venir en la correspondiente hora de atención a padres. Este curso no voy a pedir las libretas porque no me daría tiempo a corregirlas en las horas complementarias y no es cuestión de llevarse el trabajo a casa, que son horas extras y no las pagan.
Para corregir los exámenes voy a usar un método tan antiguo como eficaz (por lo rápido):
1. Se hace un círculo de tiza en el suelo (1,5 m de radio es suficiente)
2. Se lanzan los exámenes al aire.
3. Los que caen dentro aprueban, obteniendo más nota cuanto más cerca del centro se encuentren; los que caigan fuera, suspensos.
Esto garantiza que las notas siguen una gaussiana, aunque no he calculado cuál es la media y la desviación típica (depende fuertemente de la superficie del recinto donde se lancen los exámenes).
Si tengo que llamar a algún padre lo haré cuando haya un rato. Si fuera ortodoxo lo haría sólo en la hora de padres o la segunda hora de tutoría, pero yo soy muy flexible. Incluso aceptaría hacerlo algún recreo. Si toca el timbre de la clase siguiente o el de acabar la jornada colgaré inmediatamente el aparato y a otra cosa. En la próxima hora de padres (a la semana siguiente) continuaré la conversación. Se acabó también hacer actividades extraescolares (son horas extras que no se cobran aunque uno recibe créditos (i. e. horas canjeables como cursos y puntos para los concursos de traslados u oposiciones)). A jugar al parque.
Tampoco creo que me dé tiempo a prepararme las clases. Puede que si en alguna guardia no tengo que sustituir a algún compañero me lea por encima lo que voy a contarles. Total, nadie va a notar la diferencia. Lo siento por mis alumnos de bachillerato de ciencias pero tengo una gran capacidad para la improvisación, y si no es así, ya la iré puliendo este curso.
Tampoco me da tiempo a realizar ningún curso de formación docente. Bueno, miento, puedo hacer uno telemático. Quizás tenga suerte y justo en alguna hora complementaria de atención al centro puedo acceder a uno de esos cinco ordenadores con conexión a internet. Será duro convencer a los profesores que necesitan redactar su examen, pero ya me inventaré algo.
Esto sería lo fijo, pero puede ser que, además, me nombren instructor de un expediente, como ya me ha pasado alguna vez. Recordemos que me tendría que entrevistar con el alumno en cuestión y sus padres y luego decidir la medida disciplinaria correspondiente. A esto sí que le daría prioridad y si hay que un examen por trimestre para que me dé tiempo, pues se hace, se corrige con el método ya nombrado y listo.
Ah, claro, cómo olvidarlo. Las evaluaciones. No puedo ir a esas sesiones fuera del horario lectivo, ¡yo tengo vida! Ya las haremos durante el recreo en la cafetería (así podríamos coincidir todos los profesores del curso). Puede que quede un poco ajustado, ante la duda que la directora elija la nota (ya lo hace).
Quiero trabajar 20 horas pero se me hace cuesta arriba. En fin, lo que sea para contribuir al progreso de la educación y del país.
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miércoles, 7 de septiembre de 2011
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20:19
Desiderata
Tras un breve claustro en la sala de profesores vamos todos los profesores de mi departamento a un aula de la planta baja a repartirnos los grupos. Esta vez parece que no habrá caras nuevas, a excepción de una media jornada que tarde o temprano se acabará ocupando (seguramente tarde). Todo es muy diferente a cuando estuve en el instituto de Grimmel y los definitivos prácticamente se abalanzaron sobre la carroña como hienas hambrientas. Un maestro se ha jubilado y hay que repartirse los primeros de la ESO. Alguien coge el PCPI, otro una tutoría y otro la jefatura. Estas cosas se combinan con bachilleratos. Ahora nos repartimos los cursos de la ESO. Para ser el último estoy contento: un primero, dos segundos, un tercero y un cuarto (opción B si todo va bien)
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miércoles, 13 de julio de 2011
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15:21
Recorte de grupos
Esto está acabándose. Por todos lados vienen recortes que tratamos de esquivar como podemos. Al final se van a eliminar tres grupos: uno en 1º, otro en 2º y otro en 3º. Eso deja las clases con más o menos 30 alumnos. Los bachilleratos podrían llegar a 39 como hace unos años, cuando yo estudiaba. Es una pena. Tanto plan de mejora y se van a empeorar las condiciones.
Desde el 15 se puede hacer la petición telemática de destinos para el curso que viene. Yo ya lo he hecho. Es una molestia que no se pueda aprovechar lo que se eligió en los traslados o en la adjudicación del año anterior. Así que me he tirado un buen rato copiando todo lo que puse el año interior.
Con la cosa esta del programa plurilingüe de la comunidad voy a tener que ponerme las pilas con el inglés. De momento me he presentado por libre al nivel Intermedio para medir las fuerzas. Me parece que si no lo hacemos ahora (y quizás debería haberlo hecho ya) nos quedaremos atrás.
Desde el 15 se puede hacer la petición telemática de destinos para el curso que viene. Yo ya lo he hecho. Es una molestia que no se pueda aprovechar lo que se eligió en los traslados o en la adjudicación del año anterior. Así que me he tirado un buen rato copiando todo lo que puse el año interior.
Con la cosa esta del programa plurilingüe de la comunidad voy a tener que ponerme las pilas con el inglés. De momento me he presentado por libre al nivel Intermedio para medir las fuerzas. Me parece que si no lo hacemos ahora (y quizás debería haberlo hecho ya) nos quedaremos atrás.
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sábado, 18 de junio de 2011
|
10:18
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